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Crisis social impulsa ocupación de espacios de cowork

Dos compañías del rubro, WeWork y HIT Cowork, dijeron haber aumentado en más de 10 puntos su ocupación estos días.

Una mayor demanda por espacios de oficinas flexibles, conocidos como cowork, se ha observado desde que estalló el conflicto social. Así lo retratan dos de los principales actores de mercado que se dedican al arriendo de estos lugares, y que reportaron un alza de más de 10 puntos porcentuales en su ocupación en estos 55 días de crisis.

Uno de ellos es la gigante estadounidense WeWork, que actualmente tiene en operación cuatro edificios en Santiago. El general manager de WeWork Chile, Leandro Basaez, señala que si previo a la crisis la tasa de ocupación alcanzaba el 80%, a raíz de la situación que vive el país sobrepasó el 90%.

“Compañías de más de 1.000 empleados han llegado a nuestras oficinas este último mes, así como también pequeñas y medianas empresas. Esto se explica porque valoran mucho el tema de la flexibilidad en los contratos y la posibilidad de expandirse sin movilizar capital, se ahorran la inversión en inmuebles y mobiliario, lo que les permite reducir sus costos”, explica Basaez.

HIT Cowork es una firma argentina que aterrizó en septiembre en Valparaíso –en sus instalaciones tiene una capacidad de 400 posiciones-, aunque está pronta a realizar dos aperturas más en Santiago. En su caso, pasaron desde un 60% a un 75% de ocupación en el período.

El director de expansión de HIT Cowork, Gabriel Bucher, explica que si bien tienen oficinas en las cercanías del Congreso -en el corazón donde se desarrolla el conflicto en la ciudad puerto-, se encuentran en los dos últimos pisos del Mall Paseo Ross, “lo que le entrega mayor seguridad a nuestros usuarios, pues no estamos con una entrada directa a la calle y contamos con buenas vías de accesibilidad”.

En la capital, en tanto, se ha observado un fuerte traslado de empresas que tenían sus oficinas en comunas como Santiago Centro y Providencia hacia el sector oriente.

Desde la consultora Newmark Knight Frank Contempora (NKFC) señalan que han atendido requerimientos de empresas para moverse a submercados como El Golf, Nueva Las Condes y Apoquindo.
Escenario en el mediano plazo

La alta incertidumbre que existe a nivel general en el país, ha confluido en que las empresas sean más cautas en sus decisiones de inversión. Esto, prevé el gerente de transacciones de JLL Chile, Álvaro Ossandón, traerá un escenario de baja absorción de metros cuadrados (m2) para el mercado de oficinas el próximo año.

“Una gran cantidad de compañías reducirán sus espacios de trabajo, lo que producirá un leve aumento de la vacancia en el mercado, a pesar de haber muy pocos m2 disponibles para arriendo”, señala Ossandón.

Con todo, el ejecutivo proyecta que los niveles de vacancia podrían llegar al 6% durante 2020. Al cierre del tercer trimestre (previo al estallido social) se encontraba en 4,6%.

Respecto a los precios, no habrá una mayor variación, pero sí se espera que como producto de una desaceleración económica, el precio de los terrenos detenga su tendencia al alza.

“No significa que los precios vayan a bajar. Salvo excepciones, es muy difícil que bajen, ya que los dueños de grandes terrenos generalmente se refinancian o tienen grandes espaldas, por lo que los activos inmobiliarios es lo último que liquidan ya que tienen un riesgo bajo”, dice.

El gerente de servicios corporativos de NKFC, Ignacio Errázuriz, coincide. “Aislando el efecto de la coyuntura, creemos que en el mediano plazo la industria de cowork continuará creciendo en Chile, pero a una velocidad menor que la experimentada en los últimos cinco años. Estos todavía son considerados una tendencia disruptiva en un contexto corporativo relativamente conservador, por lo que puede pasar más de una década antes de que se estabilice su market share. Camino a su maduración, la industria podría reconfigurarse y ser testigo de una mayor irrupción de players pequeños, por las bajas barreras de entrada que presenta el negocio”, dice Errázuriz.

Hoy, la participación de los espacios flexibles de Santiago representa entre el 1,8% y 2% del inventario total de oficinas.