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Leandro Asensos:

“Atreverse a cosas nuevas es lo que más recomiendo”

Estudió Ciencia Política y trabajar en el gobierno era su sueño. Sin embargo, una vez dentro se dio cuenta de que no era lo que esperaba. Dejar esa idea de lado fue duro para él, pero con el tiempo logró reinventarse gracias a su vocación por el servicio público. Hoy lidera Change.org, plataforma de activismo digital que da a las personas la oportunidad de expresarse y exigir lo que creen correcto.

 

“El activismo digital es muy grande porque abarca muchos temas, y me encanta la idea de que ciudadanos comunes puedan hacer cambios”.

Iniciar campañas y movilizar personas digitalmente son algunas de las oportunidades que ofrece la fundación de activismo digital Change.org. Y es que la idea de ayudar a otros y resolver problemáticas que impactan a pequeñas comunidades o a grandes ciudades, siempre le ha aparecido atractivo a Leandro Asensos, director ejecutivo para el Cono Sur de la plataforma.

Entró a la Universidad de Buenos Aires a estudiar Ciencia Política, pero su interés ligado a la causa social venía de mucho antes: en el colegio participó activamente de actividades solidarias y desde sus primeros años de universidad trabajó en “Ashoka, organización que aún financia emprendedores sociales que tengan ideas innovadoras para resolver alguna problemática social dentro de Latinoamérica”, explica.

A su juicio, esta experiencia lo hizo vincularse con otras realidades y con formas de solucionar problemas sociales desde diferentes perspectivas “y no quedarse sólo con la experiencia de Argentina” y, a la vez, “abrirle un mundo de querer sumar algo a la sociedad”, añade.

Así fue como llegó al trabajar en el gobierno de Buenos Aires, en el Ministerio de Educación, algo que el cataloga como un “gran sueño” debido a la carrera que había estudiado. “Trabajé en la parte de hábitat y las villas de emergencia, pero como gran enseñanza esa experiencia me dejó que se pueden llevar a cabo proyectos a gran escala, pero también hay muchos frenos debido a la burocracia estatal. Hay harto de trabajar con grandes expectativas y grandes frustraciones”, cuenta.

Hoy con Change.org, el ejecutivo ha podido observar cómo pequeñas comunidades han podido lograr grandes cosas, algo que lo inspira a seguir trabajando y a seguir conectado con los problemas sociales a su alrededor. “El activismo digital es muy grande porque abarca muchos temas, y me encanta la idea de que ciudadanos comunes puedan hacer cambios. La parte digital democratiza las peticiones y pone a las autoridades al tanto de los malestares de las personas”, detalla, agregando que con iniciativas como Change.org “ya no se pueden esconder los problemas debajo de la alfombra”.

Con todo, el ejecutivo hace una evaluación positiva de lo que ha sido su carrera profesional hasta hoy, un camino que le ha dejado grandes aprendizajes: “A veces uno se siente seguro en un lugar, más aún cuando se estudia una carrera como la mía, donde las posibilidades son pocas. Atreverse a cosas nuevas es lo que más recomiendo y relacionarse con otras personas, porque las oportunidades laborales surgen de esa forma”, reflexiona, añadiendo que se siente “contento de aprender, de tomar riesgos y estar en constante cambio”.

“A veces uno se siente seguro en un lugar, más aún cuando se estudia una carrera como la mía, donde las posibilidades son pocas”.

“Yo idealizaba que el trabajo en el Estado como politólogo iba a ser un triunfo y que me quedaría ahí toda la vida. Pero cuando me di cuenta de que no estaba logrando los objetivos que quería o no me sentí cómodo, acabó ese sueño”.

– ¿A qué situación riesgosa te has enfrentado? ¿Qué lección te dejó?
– Salir del gobierno para involucrarme nuevamente con organizaciones sociales, fue uno. Yo idealizaba que el trabajo en el Estado como politólogo iba a ser un triunfo y que me quedaría ahí toda la vida. Pero cuando me di cuenta de que no estaba logrando los objetivos que quería o no me sentí cómodo, acabó ese sueño. Fue una situación difícil, lo pensé mucho, pero no me arrepiento.
Además, recientemente he sido padre y ese es otro gran desafío en el camino, cuando además lideras una firma. 

– ¿Te has topado con tropiezos en este camino?
– Más que fracaso, enseñanzas. Idealizar el trabajo en el sector público fue una desilusión. Aceptar eso y seguir adelante fue muy desafiante.
Otra cosa que he aprendido en este camino es a escuchar y a observar las nuevas perspectivas que tienen las personas. Me pasa mucho en Change.org, donde hay personas que buscan solucionar a diferentes problemas y, a veces, me veo tentado a ayudar y opinar, pero hay que saber darles ese espacio.
– ¿Tienes proyecto que te gustaría seguir desarrollando en el futuro?

– Hacer clases en la universidad (del Salvador, en Argentina) me abre un espacio de debate con mis alumnos, donde podemos discutir sobre las temáticas que han marcado la semana, sobre ideas políticas, noticias. Me hace bien estar ligado a la academia, donde, además, constantemente estoy dando consejos respecto al futuro laboral de mis alumnos.
Es así que me he dado cuenta de que me gustaría desarrollar un proyecto personal que estuviera relacionado a los recursos humanos, ya que me gusta asesorar y conseguir perfiles de trabajo.

“Me hace bien estar ligado a la academia, donde, además, constantemente estoy dando consejos respecto al futuro laboral de mis alumnos”.